lunes, 26 de abril de 2010

Corea de Norte, ¿socialista o represora?

El socialismo es una ideología política que en teoría, busca alcanzar la igualdad entre todos los miembros de un determinado espacio geográfico. Sin embargo en la práctica, existen países cuyos líderes han traicionado los principios de esta corriente.

Tal es el caso de Corea del Norte, que a pesar de ser una República Socialista Autodependiente, sus ciudadanos tiene que rendir culto (obligatorio) hacia el fallecido Kim Il Sung, fundador y único presidente de esta nación, hecho que se contrapone con uno de los ideales básicos del socialismo, que es el de abolir el predominio de los “manda más” de la sociedad.

En la actualidad, su hijo Kim Jong Il lleva las riendas de Corea del Norte, bajo las mismas tendencias de represión que su antecesor.

Y es que no es un secreto que en este país asiático, mejor conocido como “el reino ermitaño”, se practica la tortura, la ejecución, el encarcelamiento arbitrario, entre otros tipos de actos violentos en contra de quienes son, o se sospecha que son parte de la oposición.

Además en Corea del Norte, la gente literalmente se muere de hambre, pues los recursos no son distribuidos por igual. Por ello se desarrollo una hambruna (1995-98) en la que se estima que fallecieron más de un millón de personas.

Estamos en pleno siglo XXI y la situación no ha cambiado significativamente.

Mientras tanto, el poco dinero que la propia población produce se expende, en gran medida, en la compra de armamento bélico y en explotaciones metalúrgicas que le sirven al Gobierno para implementar sus ambiciosos proyectos nucleares.
La desigualdad llega a tal punto, que herramientas básicas como los celulares y el Internet, están permitidos solo para la élite.

Una vez más... ¿y la equidad que promulga el socialismo?