



Cosmopolita, puerto principal, centro económico, ciudad de diversión, así es como los ojos del mundo ven a Guayaquil, sin embargo, por increíble que parezca, esta es una capital religiosa.
Y es que las puertas de los astilleros no solo se han abierto al comercio, sino también a las diferentes tendencias espirituales y filosóficas provenientes de los rincones más diversos.
En consecuencia, todos los días las calles de la Perla son transcurridas armónicamente por personas de todos los cultos, hecho que está muy lejos de la instauración de una guerra entre credos.
Para tener una idea más clara, Guayaquil cuenta con una población de 3 millones de habitantes, de los cuales el 81% son católicos, el 11% evangélicos (entre pentecostales y bautistas), el 2.5% Testigos de Jehová y el 2.2% mormones, mientras que el 0,4% pertenece a la Iglesia del Reino de Dios, el 0.3% a la Adventista del Séptimo Día, el 0,3%, a la de la Religión Divina, y el 0.1% a la Iglesia Pentecostal.
Estas cifras obedecen a un censo realizado en el 2003 por la Alianza Cristiana y Misionera; las Asambleas de Dios y las Iglesias Cristianas en el Ecuador.
Sin embargo, en el transcurso de estos años han surgido nuevas religiones con sus respectivas peculiaridades y tendencias.
Tal es el caso de Creciendo en Gracia, un culto que afirma que Jesucristo regresó a la tierra en el cuerpo de José Luis Miranda, un puertorriqueño considerado el fundador de esta religión.
En Guayaquil, sus adeptos causaron conmoción cuando se tatuaron el 666 en el brazo, como muestra de lealtad a su líder y como símbolo de bendición, salvación y salud.
Continuando con las singularidades, también se puede citar a la Iglesia Universal del Reino de Dios, conocida popularmente como “Pare de Sufrir”.
Su estrategia para acaparar más seguidores es netamente mediática, pues a través de programas televisivos y radiales, presentan testimonios vivientes de personas a los que Dios los ayudó a solucionar sus problemas a partir de que se convirtieron en fieles de esta iglesia, la misma que está dirigida por un ciudadano brasileño llamado Edir Macedo Bezerra.
Otro dato curioso, es que en sus prácticas religiosas y ceremonias de sanación utilizan elementos de corte supersticioso, como la rosa milagrosa, el aceite bendito o el agua bendita del río Jordán.
En fin, la lista puede continuar, prueba de ello son el sinnúmero de templos que se encuentran en toda la ciudad, de las cuales unas están registradas y otras no, pero siempre cuentan con muchos feligreses en su interior, especialmente en los fines de semana.
Pero cabe mencionar que no existe una estadística oficial sobre cuántas religiones existen en Guayaquil.
Según datos del Ministerio de Gobierno, entidad que hasta hace poco era la encargada de los asuntos de libertad de culto, en el Ecuador se han contabilizado 2.860 religiones, cifra que no está desglosada en provincias.
En todo caso, la presencia de una religiosidad diversa no se puede negar.
Por este motivo, se ahondó en la filosofía de cuatro credos que se practican en Guayaquil, con la finalidad de dar a conocer un poco más sobre sus costumbres y objetivos.
La selección no tiene que ver con inclinaciones de ningún tipo, ni con el número de seguidores que tienen, sino más bien con los orígenes milenarios de unas, y con la disciplina que ejercen en sus prácticas y rituales religiosos.
Hare Krishna De tradición milenaria, el Hare Krishna busca controlar la mente y los sentidos, pero sobre todo ayudar a los demás.
Para lograrlo, sus practicantes deben aprender técnicas de meditación, pues es el canal por el que pueden elevar mantras (oraciones) a Krishna (Dios), y así pedirle misericordia para poder servir.
No obstante, la veneración a Dios se inicia muy en la mañana, porque en ella se encuentra la bondad, mientras que en la tarde la pasión, y en la noche la ignorancia.
Además, deben cumplir con cuatro reglas esenciales, que son la base de la filosofía del Hare Krishna.
La primera tiene que ver con no intoxicarse, por lo que está prohibido consumir alcohol, cigarrillos, estupefacientes, café, te, e incluso alimentos que crecen en la noche como las setas, porque son considerados afrodisiacos.
De acuerdo con Premamurti Das, Brahma (especie de sacerdote) de la comunidad Hare Krishna en Guayaquil, los elementos mencionados “alteran la mente y el cuerpo”.
En tanto, la segunda es no tener sexo ilícito, es decir fuera del matrimonio, porque aparece la infidelidad y “eso Krishna no lo ve bien”, agregó.
La tercera regla se refiere a no comer carne, pescado y huevos, pues es una forma de desarrollar misericordia hacia todos los seres vivientes. Finalmente, la cuarta implica no jugar al azar, porque está basado en el engaño y en la mentira.
De no cumplir con estos cuatro fundamentos, que se traducen en Karmas (acciones), los individuos vuelven a nacer una y otra vez, y no necesariamente como seres humanos, sino como perros, gatos, o cualquier otra forma viviente. Por ello, practicar buenas acciones mientras se es persona debe ser aprovechado para poder estar al lado de Krishna más pronto.
Por otro lado, los Hare Krishnas no predican de puerta en puerta, “porque para cambiar a las almas, lo que se tiene que hacer es dar ejemplo”, acotó Premamurti Das.
BudismoA pesar de que se lo reconoce como una religión, el budismo es una sabiduría que no surgió para reemplazar a un dios con otro, sino que lo que hace es trabajar con el sufrimiento humano para descubrir sus causas más profundas, y liberarse de él.
De acuerdo con Carlos Tutivén, practicante del budismo, la causa del sufrimiento “es la ignorancia sobre la propia mente”, y solo se irá cuando el individuo reconozca la verdadera naturaleza de ésta (de la mente).
Así, explicó que el budista “es aquel que se empeña en trabajar con su mente y sus emociones para buscar un despertar”, es decir, el desarrollo de la mente búdica que comprende la compasión y la omnisciencia.
Pero para alcanzar esta liberación, el practicante tiene que comprender los 4 sellos de la sabiduría budista.
El primero consiste en entender que toda persona tiene una vida humana preciosa, “no porque es bonito”, dijo Tutivén, sino porque tiene la inteligencia para poder descubrir la causa de su sufrimiento.
El segundo implica aceptar la verdad de la impermanencia, porque nada en este mundo permanece estático. El tercero responde a aceptar la ley de la causa y el efecto, pues cuando ambas confluyen, las cosas adquieren existencia.
Mientras tanto, el cuarto señala que si hay una verdadera liberación, todos los potenciales de la mente humana está magnificados.
Adicionalmente, para alcanzar la mente búdica, y por lo tanto, liberarse del sufrimiento, el practicante tiene que eliminar de su ser los denominados 5 venenos que son la ignorancia, el apego a las cosas, el odio, la envidia y el orgullo.
Asimismo, debe estudiar y meditar las enseñanzas del Tora (libro sagrado del budismo), y llevar una vida ética. Esto último, no tiene que ver con “preceptos moralistas”, sino con el cuidado de la mente, acotó Tutivivén. En cuanto al reclutamiento de nuevos seguidores, el budismo no se predica, únicamente se transmite si es solicitado.
JudaísmoReconocida como la más antigua de las tres religiones monoteístas (las otras dos son el cristianismo y el Islam), el judaísmo se basa en una filosofía que consiste en amar a Dios y al prójimo.
Estos principios están contenidos en la Torá, que son los 5 libros sagrados de esta religión.
De acuerdo con Nery Montiel, presidente de una comunidad judía en Guayaquil, la Torá “es una luz que viene de Dios, y que llena el alma del ser humano”.
En este sentido, el estilo de vida de un judío tiene que ver con una cultura de inteligencia, de sabiduría y de respeto hacia los demás.
Por otro lado, el judaísmo se compone de varias corrientes como el judaísmo ultra ortodoxo, el ortodoxo, el conservador, el reformista, el caraíta, entre otros, que difieren en determinadas costumbres, pero todas se basan en los principios antes mencionados.
Asimismo, todas respetan profundamente el Sabbat, que es el séptimo día, y por lo tanto, está dedicado netamente para adorar a Dios y para estudiar su palabra.
Además, por ser considerado un día de reposo, se suspende cualquier actividad de trabajo.
Otro aspecto muy importante dentro del credo judío, es el desarrollo de una conducta alimenticia adecuada, la misma que permite que el cuerpo sea receptor de la luz que se transmite a través de los libros sagrados.
Así, los judíos evitan sobremanera mezclar ciertos alimentos como carne y leche, pero sobre todo no ingieren animales que Dios diseñó para la purificación de las aguas, como los mariscos, y ciertas clases de peces. En cuanto al consumo de otros animales, éstos deben ser correctamente sacrificados, es decir, “desangrados, y posteriormente salados”, indicó Montiel.
Por otro lado, los judíos predican el temor a Dios, y el cumplimiento de 248 mandamientos que dicen “harás”, y 365 que dicen “no harás”, entre estos últimos están el no robar y no matar.
Evangélicosla Religión evangélica se fundamenta en seguir rígidamente lo que está escrito en la Biblia, para lograr alejarse por completo del pecado y alcanzar la salvación.
Asimismo, promulga firmemente que Jesucristo está vivo y que vendrá por segunda vez a la tierra.
De acuerdo con Francisco Loor, pastor de una iglesia evangélica, la Biblia es un nexo a través del cual, los seres humanos pueden entregar su vida a Cristo, y cuando esto sucede, dijo, “el Espíritu viene a morar en su vida, y el pecado es sustituido por la obediencia a Dios”.
Para entenderlo mejor, la relevancia que la Biblia tiene en esta religión, se resume en el hecho de que considera que todo lo allí escrito es la única verdad, y por lo tanto, es su obligación creerle. Por esta razón, los evangélicos creen en el cielo y en el infierno, en la sanidad divina, la resurrección de los muertos, y en todas las profecías.
En contraste, no creen en la mezcla de tradiciones humanas con los preceptos bíblicos, como por ejemplo la adoración al sol, a la luna y a las imágenes de cualquier tipo. En este sentido, Loor señaló que aquellos que crean en “estos errores”, tendrán que ser juzgados “por su consciencia, por el discernimiento que tuvieron del bien y del mal”.
En cuanto a la Virgen María, la reconocen como una mujer ejemplar, pero no la consideran intercesora, mediadora, ni inmaculada, características que para los evangélicos “son doctrinas que crearon los hombres y no Dios”, acotó el pastor.
Por otro lado, esta religión se divide en distintas corrientes: luteranos, metodistas, bautistas, adventistas, aliancertas, anglicanos y pentecostales.
Sin embargo, todos practican la predicación puerta a puerta, y realizan multitudinarias asambleas. En Guayaquil, la última tuvo lugar en el mes de julio, en la que se presentó el testimonio de Daniel Ekechukwu, un nigeriano que resucitó al tercer día, al igual que Jesucristo.