viernes, 13 de agosto de 2010

Escuelas kichwa al rescate de la identidad


“Ñuka llakta kantami napanchik. !Kuyaywan, kuyaywan! Kanka tukuy shunkuwan kushikuy. Ñuka kuyay intita yallinmi. !Waranka, warankata kushikuy! Ñuka sumak allpami kanki”.
Emocionados por demostrar que son kichwa hablantes, los alumnos de la escuela Fernando Daquilema, ubicada en Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil, entonaron en esta lengua nativa la primera estrofa del Himno Nacional del Ecuador.
Y es que esta institución pertenece a uno de los 17 centros que conforman la Dirección de Educación Intercultural bilingüe de la Costa y Galápagos, y que están distribuidos de la siguiente forma: 10 en Guayaquil, 2 en Los Ríos, 4 en el Oro, y 1 en Galápagos.
De acuerdo con Martha Yuquilema, directora de la entidad, la iniciativa surgió en 1998 con el afán de “fortalecer la identidad y mantener el idioma”, debido a la gran ola de migración indígena hacia la región.
El programa inició en Guayaquil con apenas 10 estudiantes, precisamente en las instalaciones del desaparecido Mercado Sur, lugar en donde solía concentrarse este sector de la población hasta antes de la regeneración urbana.
Hoy, doce años después, cuenta con la acogida de 2.300 niños y niñas, de los cuales el 70% es indígena, el 27% mestizo, y el 3% restante es afroecuatoriano.
En cuanto a profesores, la Dirección cuenta con 204, de los cuales “el 80% es kichwa hablante y el 20% son mestizos que están en proceso de aprendizaje del idioma”, acotó Yuquilema.
Por otro lado, las escuelas kichwas en el Ecuador cuentan con su propio modelo educativo, que según Mónica Franco, Subsecretaria de Educación del Litoral, “es similar al de las escuelas regulares”, pero difieren en la ejecución de ciertas actividades, que además de las clases en kichwa, tienen que ver con la enseñanza del trabajo en minga, la elaboración de productos artesanales, la preservación de la música andina, entre otras. Los estudiantes también reciben clases de inglés.
No obstante, Marco Arias, rector de la escuela Santiago de Guayaquil, ubicada en Bastión Popular, señaló que la creación de este tipo de instituciones permitió que “los indígenas seamos considerados al mismo nivel que los demás”, y agregó que “pudimos demostrar que no solamente somos buenos para estar en el mercado cargando sacos, en las construcciones, o en las calles lustrando zapatos y vendiendo caramelos”.

Problemas en las infraestructuras
Solo 3 de los 17 centros educativos de la Dirección de Educación Intercultural bilingüe de la Costa y Galápagos, cuentan con instalaciones adecuadas. Las demás, funcionan en casas prestadas, en iglesias, e incluso en casas de caña.
Ante ello, Mónica Franco, Subsecretaria de educación, explicó que “lamentablemente muchas de esas escuelas no tenían legalizadas las tierras en donde se asientan”, por lo que no pudieron ingresar en los procesos de reparación de infraestructura escolar, y agregó que “tenemos en proyecto para este año la reconstrucción de 5 escuelas con una inversión total de 1`571.194.74”.
Estos planteles son aquellos que necesitan reparación urgentemente.

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