jueves, 24 de junio de 2010

Estero Salado: en 10 años será una realidad distinta

A través de la ventana de su vivienda de caña, ubicada sobre el estero Salado a la altura del suburbio de Guayaquil, Dora Calero ha observado durante ya 34 años el ir y venir de cientos de desechos que son arrojados diariamente en este brazo de mar. “Mire como vivimos, llenos de papeles, botellas, de todo trae el estero porque la gente de aquí mismo no cuida y uno tiene que soportar la pestilencia”, comentó.
Asimismo Maritza Ávila, cuya casa está levantada en el sector del puente del la Cuatro de Noviembre indicó que “aquí el problema (en el Salado) es que hasta en camioneta vienen a botar basura de todos lados, tiran animales muertos, refrigeradoras viejas, y a veces uno no puede decir nada para no ganarse un balazo”.
Estos testimonios demuestran que en el estero no solo desembocan las aguas servidas de los asentamientos informales que están a su alrededor, sino también todo tipo de desperdicios, contaminándolo aún más.
Carlos Hoeheb, jefe de operaciones de Visolit, empresa encargada de limpiar el Salado, manifestó que “a diario sacamos entre 14 y 15 toneladas de basura del estero. Y encontramos desde personas y animales muertos, fetos, madera, y todo tipo de desechos, y aunque se limpie al día siguiente todo está sucio nuevamente”.
En este sentido, la contaminación que presenta el estero “es un problema socioambiental”, de acuerdo con Víctor Bernis, jefe del departamento de Gestión Ambiental de la Dirección Nacional de Espacios Acuáticos (DIRNEA).
Para detener esta situación, el Gobierno anuncio la ejecución del proyecto denominado Guayaquil Ecológico, que a su vez, según Manfred Altamirano, Subsecretario de Gestión Marino Costera, “tiene como objetivo conservar los espacios naturales que tiene la ciudad”, como es el estero.
Entre los componentes del proyecto, dijo, “están la restauración del estuario como tal, la educación ambiental, el monitoreo y control (de la zona), y la reubicación de viviendas” (invasiones).
En cuanto al último punto, agregó que el MIDUVI “hizo un sondeo de opinión a 560 personas del sector, de las cuales el 98% se mostraron muy receptivas y abiertas a ser reubicadas”.
Datos de este ministerio, indican que cerca de cinco mil familias habitan en el estero.
Sin embargo, Altamirano aclaró que no todos los habitantes que viven a lo largo de los 28.08 km del Salado serán trasladados, porque existen otras formas para frenar las invasiones, uno de los principales factores contaminantes del sector.
Entre las alternativas nombró la construcción de parques lineales (en el límite actual de las invasiones), la declaración de ciertas manzanas como utilidad pública para hacer bloques multifamiliares y la reforestación de manglar. “Todo depende de la realidad que se encuentre en cada zona”, mencionó.
Con respecto a la parte norte del brazo de mar (Kennedy, Urdesa, Miraflores), explicó que se empleará el uso de bacterias “para el tratamiento y mejoramiento de la calidad del agua, también mencionó el uso de aireadores para oxigenarla.
Por otro lado, expresó que la contaminación del brazo de mar de Guayaquil no es únicamente responsabilidad de los invasores, sino también por “la falta de una cobertura apropiada de alcantarillado y de sistemas de recolección de desechos de la ciudad”.
En contraste, Ilfin Florsheim, vocera de Interagua, indicó que el mayor problema con el alcantarillado son la invasiones, porque “le siguen ganando espacio al estero, entonces ahora quedan sectores que no tiene (alcantarillado) otra vez.
Sin embargo, Altamirano aseguró que “nosotros hemos solicitado a Interagua información sobre cuáles son los espacios que sí tienen cobertura y cuáles no, pero no nos ha dado nada”.
En tanto Jesús Beltrán, vocero de Vachagnon, señaló que “seamos sinceros, hay sectores donde no hay infraestructura vial que permita que el recolector entre”. Ante este argumento, el Subsecretario comentó que “entonces por qué no fortalecen el sistema de recolección fluvial”.
Finalmente, Altamirano dijo que la primera fase de Guayaquil Ecológico (reubicación, bacterias, monitoreo), se iniciará a inicios del 2011, y su culminación está prevista para el 2013.
“El componente más costoso es indudablemente el de reubicación de viviendas, y se habla de aproximadamente de unos 60 millones, mientras que los otros costarán unos 10 millones”, también añadió que “como técnico, yo creo que en 10 años, el estero podría tener una realidad distinta a lo que es actualmente”.

2 comentarios:

  1. Chévere la nota, especialmente porque conseguiste conversar con todos los implicados: Gobierno, Vachagnón, Interagua. Felicitaciones! Debió ser un trabajo arduo! Besos y abrazos!

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  2. Deberías poner un gadget para poder publicar tus posts en facebook o twitter! Esto está para hacerlo conocer mucho más!

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