viernes, 7 de mayo de 2010

INCOP: fallas en el procedimiento de adjudicaciones.

Diez de Agosto 103 y Pichincha, piso 4, oficina 2. Esta es la dirección en donde, según datos de la Superintendencia de Compañías se ubica KOSFAX S.A., empresa de mantenimiento (constituida en el 2004), en la que el gobernador del Guayas, Roberto Cuero, funge como director ejecutivo. Sin embargo, la nomenclatura proporcionada es falsa, de hecho, allí funciona un estudio jurídico desde 1999. ¿Se trata de una empresa de papel?
A pesar de esta inconsistencia, KOSFAX S.A. está habilitada en el registro único de proveedores del Instituto Nacional de Contratación Pública (INCOP), y en el 2008, a través de un concurso del sistema de compras públicas, la Dirección Provincial de Salud de Esmeraldas, le adjudicó un contrato de “mejoramiento de áreas” del Hospital Delfina Torres de Concha, por un valor aproximado de $187.000.
Este tipo de ejemplos ha desencadenado el cuestionamiento de varios expertos en derecho sobre la gestión eficiente del INCOP.

Uno de ellos es León Roldós, quien manifestó que esta institución “ha caído en la misma trampa que todos los Gobiernos, que admiten empresas de papel para que no haya ningún problema laboral o tributario”, con respecto a beneficiar a una empresa en particular para la concesión de un contrato.
En contraste, Jorge Luis González, director ejecutivo del INCOP, indicó que para habilitar en el registro de proveedores a una persona jurídica (empresa), “lo único que hacemos es revisar que hayan culminado su proceso legal de constitución, nosotros no podemos ir más allá porque hay un proceso que otras autoridades públicas tienen que observar. Si se trata de una empresa de papel yo no las puedo calificar así, porque justamente tuvo una aprobación, ya sea de la Superintendencia (de Compañías) o de cualquier otro organismo”.
Sin embargo, para Roldós “el INCOP tendría que comprobar que todo proveedor sea verdadero”, y en el caso de que no lo sea, dijo, debe caer la “responsabilidad sobre la matriz”.
González comentó que “esta no es una entidad que sanciona, pero hemos adscrito convenios con algunos organismos para canalizar irregularidades, por ejemplo con la Contraloría General del Estado y con la Secretaria Nacional de Transparencia de Gestión”.
Con respecto a esta última, Roldós expresó que es un espacio político de la Presidencia de la República “que no hará nada si no lo quiere el Presidente. Es un membrete, no tiene otro significado”..
En cuanto a la Contraloría, señaló que su mayor inconveniente es que sus procedimientos “son lentos”.
Además, el ex legislador comentó que el INCOP presenta otros problemas como la “deslegitimación de procesos”, al referirse al método de la subasta inversa que se maneja en la contratación pública.
“Conceptualmente no es oponible una idea de subasta inversa, pero en muchos casos, como por ejemplo en la compra de medicamentos en el IESS, los precios referenciales que se ponen están muy por encima de los valores del mercado, de los precios fijados por la ley. Dicen !hemos ahorrado mucho dinero!, cuando en la convocatoria hay un sobreprecio falso. Entonces no hay ahorros tales”.
Ante este argumento, el titular del INCOP explicó que “los presupuestos referenciales con los que arranca todo procedimiento de contratación, lo establecen las entidades contratantes y los organismos que requieren los bienes o servicios”, y agregó que la ventaja de la subasta inversa es que existe “una puja económica hacia la baja del precio referencial”.
Roldós opinó que “hay un esfuerzo normativo valioso que yo lo aplaudo, pero la deficiencia en el seguimiento de control de procedimientos es realmente angustiosa por la pillería o la sapada de quienes deben hacerlo, o por las decisiones políticas que están por encima de la voluntad de quienes están en el INCOP”.

lunes, 26 de abril de 2010

Corea de Norte, ¿socialista o represora?

El socialismo es una ideología política que en teoría, busca alcanzar la igualdad entre todos los miembros de un determinado espacio geográfico. Sin embargo en la práctica, existen países cuyos líderes han traicionado los principios de esta corriente.

Tal es el caso de Corea del Norte, que a pesar de ser una República Socialista Autodependiente, sus ciudadanos tiene que rendir culto (obligatorio) hacia el fallecido Kim Il Sung, fundador y único presidente de esta nación, hecho que se contrapone con uno de los ideales básicos del socialismo, que es el de abolir el predominio de los “manda más” de la sociedad.

En la actualidad, su hijo Kim Jong Il lleva las riendas de Corea del Norte, bajo las mismas tendencias de represión que su antecesor.

Y es que no es un secreto que en este país asiático, mejor conocido como “el reino ermitaño”, se practica la tortura, la ejecución, el encarcelamiento arbitrario, entre otros tipos de actos violentos en contra de quienes son, o se sospecha que son parte de la oposición.

Además en Corea del Norte, la gente literalmente se muere de hambre, pues los recursos no son distribuidos por igual. Por ello se desarrollo una hambruna (1995-98) en la que se estima que fallecieron más de un millón de personas.

Estamos en pleno siglo XXI y la situación no ha cambiado significativamente.

Mientras tanto, el poco dinero que la propia población produce se expende, en gran medida, en la compra de armamento bélico y en explotaciones metalúrgicas que le sirven al Gobierno para implementar sus ambiciosos proyectos nucleares.
La desigualdad llega a tal punto, que herramientas básicas como los celulares y el Internet, están permitidos solo para la élite.

Una vez más... ¿y la equidad que promulga el socialismo?